86400 segundos para VIVIR

Estas son las reflexiones de un seguidor que conocí en Estella camino de Gasteiz. Se llama Iñigo Díaz y es profesor. Aunque nuestro encuentro fue muy fugaz, me invitó a una cerveza y conversamos un rato sobre nosotros y la vida. No hace mucho me envió un email que con su permiso me presto a compartir.

INIGO COSTA

«Te pude conocer durante tu paso por Estella y para mí ese día fue muy especial y del que guardo una grata experiencia. Pude comprobar que eres una buena persona y todo un valiente, porque hoy en día en esta sociedad son muchas las personas que van por ahí con una vida carente de sentido. Parece que están medio dormidos, aun cuando están ocupadas haciendo cosas que le parecen importantes. Creo que se debe a que persiguen cosas equivocadas. La manera en que puedes aportar un sentido a tu vida (es como has hecho tú) es dedicarte a amar a los demás, dedicarte a crear algo que te proporcione un objetivo y un sentido.

Desde muy joven he tenido la suerte de darme cuenta de que cada mañana se nos regalan 86.400 segundos para gastarlos en lo que queramos con la única condición de que aquellos segundos que no empleemos ya no se nos devuelven.

Y me pregunto ¿Somos capaces de emplear esos segundos regalados en lo que nosotros queremos o dejamos que otros nos los quiten o simplemente los perdemos de una forma estúpida por no utilizarlos? Somos exclusivamente nosotros los que tenemos que decidir qué queremos hacer con nuestro tiempo. Desde nuestra libertad elegir. Para ello tenemos que ser conscientes en qué dedicamos actualmente nuestro tiempo e en que queremos emplearlo en el futuro próximo.

De la misma forma que si ponemos nuestras manos debajo de una fuente de agua vemos cómo ésta se escapa entre nuestros dedos, puede que nos ocurra igual con nuestra vida. Se nos escapa el tiempo sin darnos cuenta, metidos en la rutina diaria por eso es tan importante despertar y aprovechar el tiempo.

Por mi trabajo veo a diario a muchas personas con problemas muy pequeñitos que están absortas en sí mismas. Una parte del problema es la prisa que tiene todo el mundo. Las personas no han encontrado sentido a sus vidas por eso corren constantemente buscándolo. Piensan en la próxima casa, en el próximo coche, en un mejor trabajo. Y después descubren que esas cosas también están vacías y siguen corriendo.

¿Sabes cómo lo interpreto? Estas personas están con tanta falta de amor que aceptan sucedáneos. Abrazan las cosas materiales y esperan que éstas les devuelvan el abrazo de alguna manera. Las cosas materiales no pueden servir de sucedáneo del amor. El dinero no vale para esto. Ni el dinero ni el poder te darán el sentimiento que buscas, por mucho que tengas de las dos cosas.

No todos los días nos tropezamos con personas como tú “Biciruling”, que inspiráis y lleváis la magia con vosotros y que dejáis vuestra huella allí por donde pasáis.» IÑIGO DÍAZ

Cuando recibo cosas así, uffff, sólo puedo dar mil GRACIAS. Me anima mucho saber que lo que hago inspira y despierta emociones positivas y reflexiones potentes que ayudan a evolucionar como personas. La capacidad de cambiar las cosas a mejor está en cada uno de nosotros. Nada ocurre por arte de magia, la magia eres tú.

GRACIAS Iñigo por compartir tus reflexiones. Nos vemos en el Camino.

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