biciruling.com

UNA NEWSLETTER DE RAÚL ALZOLA.

Cada día recibes decenas de emails pero ninguno empieza así…

…se me rompe la bici en Pakistán, y salvo el culo gracias a un militar con metralleta y cara de mala leche.

Aquí no hay equipo de rescate ni cámaras de televisión. Solo historias desde un mundo que no se ve cuando vives con el petardo en el culo.

Newsletter: mensaje de suscriptor

«…gracias de nuevo por romper durante unos minutos las dinámicas mentales en una oficina en el centro de una gran ciudad»

 

…desde este lado del mundo se agradece aire fresco.»

 

-Un suscriptor-

Cuando la bici hace ¡crack!, así sin más, y piensas, mmm… esto huele a otra historia de las que no te dejarán pensando igual.

Los soportes del portabultos de la bici se parten sin avisar.

Así, sin más.

 

Después de dormir en un lugar de mierda,

sin desayunar,

lluvia,

y un camino de piedras que hasta los burros se quejan.

 

Me quedo parado.

Miro la bici.

60 kilos de carga que ahora no puedo mover.

 

Miro al cielo.

Y pienso: “Joder Míster… ¿en serio tiene que pasar esto ahora?”.

 

De repente…

un militar se acerca.

Metralleta cargada al hombro.

Sonrisa cero.

 

¡Guatefack!

 

Lo que me faltaba.

La bici rota y…

¿Qué querrá este tío ahora?

Empujando la bici en Pakistán

Momentos antes de que esta historia fuera memorable.

Lo que vas a recibir

¿Te imaginas a un humano enviando mensajes desde el planeta Marte?

 

Cómo duerme.
Qué ve ahí arriba.
Si ha encontrado vida.
Qué come.
Qué le pasa por la cabeza al estar tan lejos de casa.

 

Vale.

 

Pues mi vida es un poco así,
pero transmitiendo desde la Tierra misma,
sobre una nave a pedales,
y desde un mundo que no se ve desde el sofá.

 

Cuando llevaba una vida de oficina en España, leer las historias de otros viajeros que recorrían ese mundo invisible, me hacía desconectar y ver la vida de otra manera.

 

Ahora soy yo el que está en ese mundo.

Me toca a mí enseñártelo.

 

Hacerte viajar durante 3 minutos.

 

Sacarte un rato del ruido.

Pausar ese mundo acelerado.

Y entrar en otro muy REAL y más humano.

 

Un mundo donde una familia te aloja en su casa como a un hijo que hace siglos que no ven, después de pedir agua con una sonrisa.

 

Un mundo donde un militar con metralleta y cara de mala leche acaba salvándote el trasero tras romperse la bici en un camino de mierda.

 

O el subidón de encontrar un caño de agua tras una hora empujando la bici, bajo un sol que te fríe las ideas en un camino para burros.

 

Pues eso es lo que vas a recibir.

 

Una carta semanal.

 

Con historias reales.
Momentos de subidón y momentos en que no me envidarías ni con 40 de fiebre,
encuentros que te hacen recordar mucho más un país que sus paisajes,

 

y esos detalles que, de simples y humanos, te hacen ver la vida de otra manera.

 

Sin fotos de mira cómo molo.
O 10 lugares secretos que debes conocer antes de morir.
Ni atardeceres con frases generadas con IA.

 

Si buscas eso, aquí no lo encontrarás.

 

Pero si quieres asomarte conmigo a ese otro lado del mundo…

 

TE VEO DENTRO.

 

(y de paso te cuento qué pasó con mi bici, el militar y mi cabreo)