
No encuentran tiempo para leer un libro.
Escrolean sin pensar.
Sonríen solo cuando toca.
Escuchan audios a 2x.
Y hace tiempo que no viven algo por voluntad propia que les sacuda por dentro.

“…gracias de nuevo por romper durante unos minutos las dinámicas mentales en una oficina en el centro de una gran ciudad”
También llevé una vida que, por fuera, parecía correcta…
pero por dentro tenía a mis mitocondrias como si caminaran con muletas.
Y esto no va solo de horarios de oficina de esos que sales de casa de noche y llegas a casa de noche también, de jefes capullos, hijos hiperactivos o hipotecas imposibles.
JOder, si hasta la rutina me ha jodido a mí, viajando en bici por el mundo.
¿En serio?
Sí my friend.
Me di cuenta de que incluso un sueño, por muy excitante que sea al inicio, puede dejar de tener sentido si pierdes tu propósito por el camino.
Entonces te cuesta un huevo levantarte por la mañana, cada pedalada, cada pendiente te dejan agotado y no te levanta el ánimo ni el atardecer más exótico del planeta.
Pues eso me ha pasado a mí y no mola una mierda, te lo aseguro.
rompes con la monotonía,
das gracias por estar vivo ,
te alegras de estar donde estás,
te pones en movimiento,
haces un plan (con fechas)
fijas el foco
y comienzas a recuperar esa energía que te hace sentir vivo.
¿Y por qué «hasta las mitocondrias»?
Porque las mitocondrias son las fábricas de energía de nuestras células.
Ya sé que suena un poco técnico científico pero me encanta porque refleja muy bien cómo ganamos o perdemos energía.
Para que lo entiendas mejor…
Imagina que las mitocondrias son como la batería de tus células, cuanto más rápido se cargan antes empiezas a funcionar.
Y ahora vas a flipar porque esas baterías se cargan a tope cuando por ejemplo:
te tronchas de risa (en persona) con colegas, tus hijos, tu pareja, contigo mismo…
te alegras de que a alguien le vaya bien, porque se lo ha currado.
agradeces lo que tienes, que es mucho.
ayudas a tu vecino sin esperar nada a cambio,
desconectas el móvil para escuchar a la persona que tienes delante,
te sorprendes por la visita de alguien a quien quieres,
das un abrazo de esos en los que el reloj se detiene,
pides perdón porque la has cagado,
perdonas porque entiendes que no eres el único que la caga,
o te lanzas a una aventura que da un poco de miedo, sin saber a dónde te va a llevar.
Esas son solo algunas de las cosas que hacen vibrar tus fábricas de energía.
Y ahí está la clave:
Mis cartas no van a cambiarte la vida.
Eso solo puedes hacerlo TÚ.
Pero sí es verdad que…
cuantas más herramientas tengas para cambiar hábitos que te desgastan,
cuanta más atención prestes a lo que pasa a tu alrededor
y más consciente seas de lo que de verdad importa en esta vida…
más vas a REIR, más te vas a EMOCIONAR y menos te vas a quejar por chorradas.
De eso trata la carta de los lunes.
✅ 3 minutos para recordarte que eres un humano sintiente y no un ratón de laboratorio.
✅ Sales del trabajo y no piensas en meterte un chute de dopamina escroleando sin cabeza.
✅ Hasta puede que dejes de sentir el lunes como el peor día de la semana.
✅ Conoces historias humanas reales que demuestran que no eres el único que puede cambiar hábitos y manías para vivir con más energía.
✅ Te leo si me respondes (por si te apetece compartir tus dudas con otro humano).

¡GRACIAS POR OTRAS 24H
PARA VIVIR CON ALEGRÍA!
SÍ, ES LUNES, ¿Y QUÉ?